viernes, 18 de febrero de 2011

Luis napoleon bonaparte

Carlos Luis Napoleón Bonaparte (París, 20 de abril de 1808Chislehurst, Londres, 9 de enero de 1873), único presidente de la Segunda República Francesa en 1848 y luego el segundo emperador de los franceses en 1852, bajo el nombre de Napoleón III, siendo el último soberano que reinó sobre este país.
Nacido en el seno de la Dinastía Bonaparte, fue hijo de Luis Bonaparte, rey de Holanda y de Hortensia de Beauharnais, hija de la emperatriz Josefina. Sobrino de Napoleón I, se hace heredero de los derechos dinásticos después de las muertes sucesivas de su hermano mayor y de Napoleón II.
Su filosofía política es una mezcla de romanticismo, de liberalismo autoritario y de socialismo utópico, aunque en los últimos años fue insigne defensor del tradicionalismo y de la civilización católica. Quiso significar una reparación frente al anticlericalismo y el ateísmo de la Revolución francesa. Tuvo una política de expansión de la civilización clásica que creía Francia representaba, frente al surgimiento de Alemania y Estados Unidos, potencias emergentes de tipo protestante.

viernes, 4 de febrero de 2011

Guerra de secesion

La Guerra de Secesión o Guerra Civil Estadounidense (American Civil War) fue un conflicto significativo en la historia de los Estados Unidos de América, que tuvo lugar entre los años 1861 y 1865.
Los dos bandos enfrentados fueron las fuerzas de los estados del Norte (la Unión) contra los recién formados Estados Confederados de América, integrados por once estados del Sur que proclamaron su independencia.
Abraham Lincoln perdió una contienda senatorial en la que exigía un alto en la expansión de la esclavitud, pero en 1860 él y Douglas volvieron a enfrentarse: esta vez como los candidatos presidenciales Republicano y Demócrata. Para entonces la tensión entre el Norte y el Sur era extrema. En 1859, John Brown, un partidario del abolicionismo, había tratado de iniciar una rebelión de esclavos en Virginia atacando un depósito de municiones del ejército. Brown fue rápidamente capturado, juzgado y sentenciado a la horca. Tras su ejecución muchos habitantes del Norte lo aclamaron como mártir. Sin embargo, los blancos del Sur se convencieron de que el Norte no estaba dispuesto a mantener las libertades estatales dentro de la confederación de estados que constituían entonces los Estados Unidos de América.
Douglas conminó a los Demócratas Sureños a permanecer en la Unión, pero éstos por su parte nombraron su propio candidato presidencial (John C. Breckinridge) y amenazaron con separarse si los Republicanos resultaban victoriosos; había también otro candidato sureño que se oponía a Lincoln, John C. Bell. La mayoría en los estados Sureños y fronterizos votaron contra Lincoln, pero el Norte lo apoyó y ganó las elecciones.
En marzo de 1861, cuando Lincoln tomó posesión de su cargo, Carolina del Sur, Misisipi, Florida, Alabama, Georgia, Luisiana y Texas se constituyeron en los Estados Confederados de América con Jefferson Davis como presidente, proclamando su secesión de la Unión, acto que Lincoln declaró ilegal en su discurso inaugural.
El primer acto de guerra fue el asalto confederado a la guarnición de Fort Sumter el 12 de abril de 1861. La represión del ejército al recuperar Fort Sumter, hizo que a los estados confederados se les unieran Virginia, Arkansas, Tennessee y Carolina del Norte. De este modo comenzó la guerra civil entre los Estados Confederados del Sur y los Estados del Norte, que acabaría con la victoria de estos últimos en 1865.
En el trasfondo, era una lucha entre dos tipos de economías, una industrial-abolicionista (Norte) y otra agraria-esclavista (Sur), las cuales eran totalmente diferentes. Los Sureños declararon que no peleaban sólo por la esclavitud. Después de todo, la mayoría de los soldados confederados eran demasiado pobres para poseer esclavos. El Sur estaba empeñado en una guerra de independencia que mantuviera las relaciones entre el Norte y el Sur. Los confederados generalmente tuvieron la ventaja de pelear en su propio territorio, y su moral era excelente. Tenían magníficos soldados, pero eran mucho menores en número que las fuerzas de la Unión del Norte. Al finalizar la guerra, algunos de los integrantes de dichas partidas fueron perseguidos como forajidos por las tropelías cometidas durante la contienda.
Para librar la guerra, el Sur se financió con la exportación de algodón que embarcaba hacia Europa y el Norte, con la emisión de un nuevo papel moneda, tras rechazar Lincoln un préstamo de 5.000.000$ al 12% de interés ofrecido por Moses Taylor. Ambas partes suspendieron algunas libertades civiles, imprimieron montañas de papel moneda y recurrieron al reclutamiento forzoso.
La prioridad de Lincoln fue mantener a Estados Unidos como un solo país. Tras las pérdidas iniciales de las primeras batallas, tuvo que reconocer que el desarrollo de la guerra, sólo podía cambiarlo haciendo de la guerra una batalla contra la esclavitud y así podría obtener apoyo para la Unión tanto en el interior como en el exterior. Consecuentemente, el 11 de enero de 1863, segundo año de guerra, dio a conocer la Proclama de Emancipación, que otorgaba libertad a todos los esclavos en áreas aún controladas por la Confederación.
El ejército Sureño obtuvo importantes victorias en la primera etapa de la guerra, pero en el año 1863 su comandante, el General Robert E. Lee, se dirigió hacia Pensilvania. En Gettysburg se encontró con un ejército de la Unión, y así dio comienzo la batalla de mayor magnitud jamás librada en suelo estadounidense. Después de tres días de lucha desesperada, los Confederados fueron derrotados. La marina de la Unión rápidamente impuso un bloqueo que creó grave escasez de material bélico y bienes de consumo en la confederación. Al mismo tiempo, en el río Misisipi, el General de la Unión, Ulysses S. Grant, tomó la importante ciudad de Vicksburg. Las fuerzas de la Unión controlaban ahora todo el valle del Misisipi, dividiendo en dos a la Confederación y ahogando su salida al mar.
En 1864, un ejército de la Unión al mando del General William Tecumseh Sherman atravesó Georgia destruyendo el campo. Mientras tanto, el general Grant se batía implacablemente con las fuerzas de Lee en Virginia. El 2 de abril de 1865, Lee se vio forzado a abandonar Richmond, la capital de la Confederación. Una semana después se rindió y todas las demás fuerzas confederadas se rindieron poco después. El 14 de abril de 1865 Lincoln fue asesinado por el actor John Wilkes Booth. El 12 de mayo de 1865, la Unión atacaba el Rancho Palmito en el condado de Cameron, en la frontera de México, donde permanecían todavía fuerzas confederadas.

Imperio otomano

El Imperio otomano (1299-1923) (en otomano: دولت عالیه عثمانیه Devlet-i Âliye-yi Osmâniyye, en turco moderno: Osmanlı Devleti o Osmanlı İmparatorluğu), también conocido como Imperio turco otomano, fue un Estado multiétnico y multiconfesional gobernado por los osmanlíes. Era conocido como el Imperio turco o Turquía por sus contemporáneos. Fue sucedido por la República de Turquía, que fue proclamada oficialmente el 23 de octubre de 1923.
El Imperio otomano comenzó siendo uno más de los pequeños estados turcos que surgieron en Asia Menor durante la decadencia del Imperio selyúcida. Los turcos otomanos fueron controlando paulatinamente a los demás estados turcos y bajo el reinado de Muhammad I (1451-1481) acabaron con lo que quedaba del la dinastía selyúcida. La primera fase de la expansión otomana tuvo lugar bajo el gobierno de Osmán I y siguió en los reinados de Orkhan, Murad I y Beyacid, a expensas de los territorios del Imperio Bizantino, Bulgaria y Serbia. Bursa cayó bajo su dominio en 1326 y Adrianópolis en 1361. Las victorias otomanas en los Balcanes alertaron a Europa sobre el peligro que este Imperio representaba y fueron el motivo central de la organización de la Primera Cruzada. El sitio que pusieron los otomanos a Constantinopla fue roto gracias a Tamerlán, líder de los mongoles, quien tomó prisionero a Beyacid en 1403. Pero el control mongol sobre los otomanos duró muy poco.
En su máximo esplendor, entre los siglos XVI y XVII se expandía por tres continentes, controlando una vasta parte del Sudeste Europeo, el Medio Oriente y el norte de África, limitando al oeste con Marruecos, al este con el Mar Caspio y al sur con Sudán, Eritrea, Somalía y Arabia. El Imperio otomano poseía 29 provincias, y Moldavia, Transilvania y Valaquia eran Estados vasallos.
El imperio estuvo en el centro de las interacciones entre el Este y el Oeste por seis siglos. Con Constantinopla como su capital y el territorio que se conquistó bajo Solimán el Magnífico -correspondiente a las tierras gobernadas por Justiniano el Grande 1000 años antes-, el Imperio otomano era, en muchos aspectos, el sucesor islámico de los antiguos imperios clásicos. Numerosos rasgos y tradiciones culturales de éstos (en campos como la arquitectura, la cocina, el ocio y el gobierno) fueron adoptados por los otomanos, que los elaboraron en nuevas formas. Estos rasgos culturales más tarde se mezclaron con las características de los grupos étnicos y religiosos que vivían dentro de los territorios otomanos, creando una nueva y particular identidad cultural otomana.
Las posesiones del Imperio se hallaban situadas entre el Oriente y Europa, por lo que a lo largo de su historia de más de seis siglos sus relaciones internacionales estuvieron influenciadas por ello.

Bismarck

Otto Eduard Leopold von Bismarck-Schönhausen (Schönhausen, 1 de abril de 1815[1]Friedrichsruh, 30 de julio de 1898[1] ), conocido como Otto von Bismarck, fue un estadista, burócrata, militar, político, (Ministro y Presidente en el Consejo de Ministros) y prosista alemán, considerado el fundador del Estado alemán moderno. Durante sus últimos años de vida se le apodó el "Canciller de Hierro" por su mano dura al tratar temas encaminados con su país y determinación,[A] que incluía la creación de un sistema de alianzas internacionales que aseguraran la supremacía de Alemania, conocido como el Reich.[1]
Cursó estudios de leyes y, a partir de 1835, trabajó en los tribunales de Berlín y Aquisgrán, actividad que abandonó tres años más tarde para dedicarse al cuidado de sus posesiones territoriales.[2] En 1847 entró a formar parte del Landtag prusiano,[2] donde muy pronto se convirtió en líder del ala conservadora.[2] Se enfrentó duramente a la revolución de 1848, y por esa época comenzó a perfilar lo que sería su principal objetivo político: la unificación de Alemania y la creación del Reich desde presupuestos autoritarios y antiparlamentarios.[3]
En 1862, tras ser nombrado primer ministro de Prusia, emprendió una importante reforma militar que le permitió disponer de un poderoso ejército para llevar a cabo sus planes de unificación. De esta forma, en 1864 consiguió arrebatar a Dinamarca los ducados de Laurenburg,[4] Schleswig[4] y Holstein[4] y, dos años más tarde, después de la lucha contra Austria, consiguió la anexión de Hesse,[4] Fráncfort,[4] Hannover[4] y Nassau,[4] lo que dio lugar a la creación de la Confederación de Alemania del Norte,[5] con Bismarck como canciller.[5] Por último, la guerra contra Francia supuso la adhesión de Baviera y otros estados, y en 1871 se proclamó el II Reich.[6] Bismarck se convirtió en primer ministro de Prusia y canciller.[6] Durante los diecinueve años que se mantuvo en el poder llevó a cabo una política conservadora, enfrentándose inicialmente a los católicos y combatiendo a la socialdemocracia.[1] Fue también el organizador de la Triple Alianza, con Italia y Austria-Hungría, creada en 1882 para aislar a Francia.
La política interior de Bismarck se apoyó en un régimen de poder autoritario, a pesar de la apariencia constitucional y del sufragio universal destinado a neutralizar a las clases medias (Constitución federal de 1871). Inicialmente gobernó en coalición con los liberales, centrándose en contrarrestar la influencia de la Iglesia católica (Kulturkampf) y en favorecer los intereses de los grandes terratenientes mediante una política económica librecambista;[1] en 1879 rompió con los liberales y se alió al partido católico (Zentrum), adoptando posturas proteccionistas que favorecieran el crecimiento industrial.[1] En esa segunda época centró sus esfuerzos en frenar el movimiento obrero alemán, al que ilegalizó aprobando las Leyes Antisocialistas, al tiempo que intentaba atraerse a los trabajadores con la legislación social más avanzada del momento.[1] [7]
En política exterior, se mostró prudente para consolidar la unidad alemana recién conquistada: por un lado, forjó un entramado de alianzas diplomáticas (con Austria, Rusia e Italia) destinado a aislar a Francia en previsión de su posible revancha;[8] por otro, mantuvo a Alemania apartada de la vorágine imperialista que por entonces arrastraba al resto de las potencias europeas. Fue precisamente esta precaución frente a la carrera colonial la que le enfrentó con el nuevo emperador, Guillermo II (1888), partidario de prolongar la ascensión de Alemania con la adquisición de un imperio ultramarino, asunto que provocó la caída de Bismarck en 1890. Al faltarle el apoyo del emperador Guillermo II, quien había subido al trono en 1888, Bismarck presentó su dimisión en 1890 y se retiró a vivir al campo. Falleció en Friedrichsruh el 30 de julio de 1898 a los ochenta y tres años de edad.[1] [2

Guillermo I


Guillermo I el Conquistador
(Falaise, actual Francia, h. 1028-Ruán, id., 1087) Rey de Inglaterra (1066-1087) y duque de Normandía con el nombre de Guillermo II (1035-1087). Hijo natural del duque Roberto I de Normandía, llamado el Diablo, fue reconocido como heredero por su padre antes de partir hacia Tierra Santa, donde encontró la muerte (1035). La presencia de un niño bastardo al frente del ducado normando, no obstante, no fue bien acogida por buena parte de la nobleza feudal ni por sus propios parientes, razón por la que, a lo largo de su minoridad, se sucedieron las rebeliones nobiliarias que sumieron a Normandía en la anarquía, ante la incapacidad de los tutores del pequeño duque de hacerse con el control de la situación.
En 1046, Guillermo decidió sofocar personalmente una nueva sublevación de la nobleza y, con la ayuda de las tropas del rey Enrique I de Francia, su señor feudal, venció a los rebeldes en la batalla de Val-des-Dunes, lo cual le permitió imponer su autoridad en el ducado (1047).
Sin embargo, la amistad con Enrique I, se truncó pronto, a causa del matrimonio de Guillermo con Margarita de Flandes, que hizo temer a Francia una alianza entre Normandía y Flandes. Inquieto por el creciente poder del duque, el monarca francés lo atacó en varias ocasiones, aunque fue derrotado en Mortemer (1054) y Varaville (1058). Además, Guillermo tuvo que hacer frente al intento de invasión de Godofredo Martel, conde de Anjou, a quien el normando acabó por arrebatar el condado del Maine (1064).
En 1066, la muerte sin herederos del rey Eduardo I de Inglaterra, llamado el Confesor, proporcionó a Guillermo la oportunidad de optar al trono inglés, ya que el difunto monarca le había nombrado sucesor años antes (1051). A pesar de esta designación, una rápida maniobra permitió al conde Harold de Essex, cuñado de Eduardo el Confesor, coronarse rey (Harold II).